Hay Rock

Hay que poder decir con toda claridad, la sobrada capacidad del amigo Fito para generar un espacio con tanta cordialidad, alegría y ganas de repetir cada viernes el rock que propone: con toda la furia imaginativa y el placer sublevado al servicio de todos los presentes. Fito nos parece decir que la mejor defensa a la lenta entrega de los años, es un buen zapateo sin miedo a terminar en el piso. Y si estamos así de vivos, es que en algo estamos de acuerdo: si vamos a morir, que sea bailando un buen rock and roll, y si son con los clásicos de Fito Manía, mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


La furia imaginativa y el placer sublevado que propone Fito cada viernes, son momentos intransferibles que no se pueden contar sin haberlos vivido y si acaso tuviste la oportunidad de vivirlos, resulta imposible contarlo porque como ya dije, son momentos intransferibles. Aguante el Rock and roll... hasta que los cordones nos separen!!!.

mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


Aldo

miércoles, 20 de mayo de 2015

Hay Rock






EL PECADO CAPITAL QUE FALTABA

El viernes 15 de mayo fue otra noche de pecados capitales. Pese a que no existen antecedentes bíblicos, la gula de tanto rock parece ser el otro vicio que viene despuntando, porque el poro transpirador reafirmó que no existe noche sin camisas empapadas de rock. También, con esa música, el que tiene frió es porque que se trajo la cubetera de casa).
Con Fito en César, estrenamos privacidad y los fumadores bajamos la dosis (a fumar a la cochera pibe!). 
Waldo y La Tana festejaron su cumple en medio de la pista. Y vaya regalo!. Waldo se bailó con todas las chicas, y la Tana bailó con más caballeros de los que pudo juntar en sus días de remisera. La Tana se cansó de amagar (que si voy, que si vengo, que si fui...!) y se vino bien de lejos para hacerse de amigos en un ratito nomás. 
Pasa acá (allá no sé, porque no conozco) pero esta gente toma la pista por asalto y no la suelta. El master fitomaníaco lo entiende así y habrá que creerle porque ha hecho de cada viernes una cita obligada que si no venís, simplemente te la perdís (te). 
Luego de tanto esperar, Fito cumplió con su deber. Sobre el cierre de la noche, clavó el tema "El relámpago" de The Sweet y por poco -este narrador- visitó el piso que le hizo recordar sus días de patinaje sobre el hielo que nunca pudo lograr el equilibrio (ni siquiera cuando intentó huir valientemente). Tenía razón Fito, era demasiado rápido para zapatearlo. Después de todo, así son los relámpagos no?.
Sea que ganemos el cielo o el infierno, que nos pongan en medio del Cosmos si el destino así lo quiere, en tanto haya "Espacio" para un buen rock and roll!. Amén, queridos amigos.
Saludos al master Fitomaníaco y a todo el torrente de rockeros que decidieron estar juntos y no aflojar.



                                                                                                                                  Aldo