Hay Rock

Hay que poder decir con toda claridad, la sobrada capacidad del amigo Fito para generar un espacio con tanta cordialidad, alegría y ganas de repetir cada viernes el rock que propone: con toda la furia imaginativa y el placer sublevado al servicio de todos los presentes. Fito nos parece decir que la mejor defensa a la lenta entrega de los años, es un buen zapateo sin miedo a terminar en el piso. Y si estamos así de vivos, es que en algo estamos de acuerdo: si vamos a morir, que sea bailando un buen rock and roll, y si son con los clásicos de Fito Manía, mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


La furia imaginativa y el placer sublevado que propone Fito cada viernes, son momentos intransferibles que no se pueden contar sin haberlos vivido y si acaso tuviste la oportunidad de vivirlos, resulta imposible contarlo porque como ya dije, son momentos intransferibles. Aguante el Rock and roll... hasta que los cordones nos separen!!!.

mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


Aldo

sábado, 23 de mayo de 2015

Hay Rock


HISTORIA DE UN MOMENTO

Las mujeres del saber bailar yacen cómodamente agazapadas, víctimas de un buen rock que obliga a pararse y e ir por ellas. De la mesa del rockero hasta su objetivo, existe un recorrido urgente. Sus oídos le anuncian que comenzó la música que tanto esperaba bailar. Su incontenible deseo está en juego y guste o no, es momento de actuar!. Lo sabe. Fito no pasa dos veces el mismo tema en toda la noche!. Entre tanto, los obstáculos parecen desaparecer de su visión. El sujeto solo tiene ojos para la dama y no hay mesas, sillas ni flashes en el camino que se lo impidan. La atropellada es inminente. Sabe que puede invertir unos treinta segundos, pero no más. Si el rock de su preferencia tiene una duración de tres minutos, sabe que si hay algo que no sobra, es el tiempo.
Así las cosas, el sujeto va con toda confianza hacia una devolución de miradas de inequívoca aceptación. Aunque su decisión lo impulsa para adelante, en su cabeza se le amontonan una odisea de interrogantes un tanto desordenados: -"a ella le gustará el tema?; habrá pedido algo liviano para cenar y prefiere esperar?; estará cansada porque viene de bailar con otro? o será simplemente que no tiene el menor interés de bailar conmigo?"-. Demasiadas preguntas que el bailarín, no decide contestar. Resuelto, va por ella y ahí es cuando la magia del lugar esfuma toda especulación. Como por "arte del rock and roll" que emana de los bafles, uno vuelve la mirada en dirección a Fito y sospecha que debe tener algún acuerdo con los guiños cósmicos-musicales, porque toda vez que elije, selecciona y reproduce sonidos, hace que las pequeñas historias como estas, tengan siempre el mismo final: la pista es tomada por asalto!. Ocurrió ayer. Feliz ella, feliz él y el viernes agradecido por el rock que nuevamente hizo vibrar a todos los presentes. El master Fitomaníaco ,volvió a salirse con la suya.
Saludos.






Aldo Daniel Blejman