Hay Rock

Hay que poder decir con toda claridad, la sobrada capacidad del amigo Fito para generar un espacio con tanta cordialidad, alegría y ganas de repetir cada viernes el rock que propone: con toda la furia imaginativa y el placer sublevado al servicio de todos los presentes. Fito nos parece decir que la mejor defensa a la lenta entrega de los años, es un buen zapateo sin miedo a terminar en el piso. Y si estamos así de vivos, es que en algo estamos de acuerdo: si vamos a morir, que sea bailando un buen rock and roll, y si son con los clásicos de Fito Manía, mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


La furia imaginativa y el placer sublevado que propone Fito cada viernes, son momentos intransferibles que no se pueden contar sin haberlos vivido y si acaso tuviste la oportunidad de vivirlos, resulta imposible contarlo porque como ya dije, son momentos intransferibles. Aguante el Rock and roll... hasta que los cordones nos separen!!!.

mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


Aldo

sábado, 5 de septiembre de 2015

Descripcion de mi Cumple - Por aldo


Cumple de Fito Mania


Por humilde que fuera una expresión que intentara describir la noche del sábado 29 de agosto pasado, caería en una presunta exageración. Quizá una válida lectura posible de aquel que no pudo asistir al Club 13 de Abril. Pero quienes allí estuvimos, rozamos la afectación de los sentidos!. Extraño sábado este. Empujado por un sentimiento colectivo, fuimos protagonistas de algo distinto. Había que verlo a Fito, que esta vez no pudo ocultarse detrás de sus discos y entregarnos su mejor música. Anduvo por las mesas recibiendo brindis en su honor, besos, abrazos, saludos y regalos. Lo que sí, bailó y mucho con un elegante traje justo y necesario para la ocasión. A mí me tocó seguirlo de cerca (al traje no!, a Fito). Con mi Nikon colgada al cuello y una amigable lente 18-55 disparé a quemarropa a cuanto rockero se moviera. Capté a cientos de damas, caballeros y niños dibujando estilos, figuras y movimientos indescifrables con destreza y locura. Sin punto fijo, tuve que asumir riesgos con lo cual voy a decir lo siguiente: es más probable que un corresponsal de guerra eluda una bala, que un fotógrafo no se lleve de recuerdo un souvenirs de moretones por el osado intento de mezclarse entre brazos y piernas, de una fervorosa masa crítica de rockeros que dejando la vida en una pista de baile, pueden hacer de ti (o de mí) una nada en el suelo..
Y ahora es cuando me pongo sospechosamente bíblico: Pensé que como Dios creó al hombre y el hombre a la cámara de foto, sabía (sin haberlo rezado) que tarde o temprano se agotaría la batería. Y así fue!. Porque créase o no (santo milagro Batman!) se apagó la cámara no sin antes registrar la ultima foto grupal!. Y luego si, pude hacer de las mías durante 20 minutos de mi adictivo rock.
Conclusiones: Fito tuvo su merecida fiesta de cumpleaños rodeados de amigos y familia, mientras este rockero las fotos que sin saberlo, siempre quiso tener.
Abrazo rockero.


Aldo