Hay Rock

Hay que poder decir con toda claridad, la sobrada capacidad del amigo Fito para generar un espacio con tanta cordialidad, alegría y ganas de repetir cada viernes el rock que propone: con toda la furia imaginativa y el placer sublevado al servicio de todos los presentes. Fito nos parece decir que la mejor defensa a la lenta entrega de los años, es un buen zapateo sin miedo a terminar en el piso. Y si estamos así de vivos, es que en algo estamos de acuerdo: si vamos a morir, que sea bailando un buen rock and roll, y si son con los clásicos de Fito Manía, mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


La furia imaginativa y el placer sublevado que propone Fito cada viernes, son momentos intransferibles que no se pueden contar sin haberlos vivido y si acaso tuviste la oportunidad de vivirlos, resulta imposible contarlo porque como ya dije, son momentos intransferibles. Aguante el Rock and roll... hasta que los cordones nos separen!!!.

mejor!!!. Hasta el próximo viernes amigos!!!.


Aldo

domingo, 14 de junio de 2015

Rock (9)


EN QUÉ SE PARECE UNA VACA A UN TRIÁNGULO

 RECTÁNGULO?

Respuesta, "Una vaca es una res; res en portugués, quiere decir nada; el que nada no se ahoga; el que no se ahoga flota; una flota es una escuadra y una escuadra es un triángulo rectángulo!".
Pareciera una introducción geométrica que nada tiene que ver con el rock. Pues no lo es. En principio aquella adivinanza ingeniosamente encadenada, nos muestra que en definitiva (un poco en broma, un poco en serio), que todo tiene que ver con todo. En el rock pasa exactamente lo mismo. Desde afuera, está la creencia que somos un grupo de loquitos inadaptados que nada tenemos que hacer, que nos desligamos del mundo que nos rodea, y los más atrevidos nos definen como quienes no nos importa nada. Santo error Batman!. Veamos la siguiente cadena vinculante: La danza nos conecta con el otro; el otro nos devuelve una sonrisa; de la sonrisa a la risa (por algo lindo que se haya dicho) hay un paso, y cuanto más pasos, más movimiento; el movimiento se transforma en diversión que llama a la charla; una charla nos pone de cara a una posible amistad y a partir de esa creciente relación afectiva, se comparten historias de menor a mayor: (cómo te llamás?, de donde venis?, venís seguido?), etc. Quizá sea el rock una de las formas más complejas de comunicarnos. Porque como alguna vez se dijo, a la palabra hay que agregarle, cintura, piernas, brazos, miradas y toda una serie de coordinaciones para que el cuerpo se manifieste en un relato amigo-alegre y compatible con el/la otro/a. Mientras tanto, somos como cualquier otro. Tenemos lunes, martes, miércoles... para poner la cabeza en múltiples responsabilidades y en mérito a eso, sentimos merecernos un finde a todo rock!. Así que no me vengan con que los rockeros somos seres extraviados de algún lejano planeta inexplorado e incapaces de saber, sentir y entender la vida. Y sin no se entendió, mirá en qué terminó la vaca, que esta vez, en este sano relato, nadie se la comió!.
Saludos a toda la comunidad rockera y hasta el próximo viernes con Fitomanía.
Abrazo.